Hace años que uso Gmail como mi correo electrónico principal, porque me parece un excelente servicio muy seguro y confiable, pero -como en cualquier otro cliente de correo- siempre habrá quien nos intente robar el correo, sea directamente o a través de un envío masivo a una lista de mails en la cual por habernos suscrito en alguna web desconocida estamos añadidos.

En uno de los mails que recibí supuestamente de Google, me informaban que mi cuenta había sido congelada por razones de seguridad y que debía pulsar un enlace proporcionado por ellos, indicando mi contraseña para reactivar el servicio. Si no lo hacía en 15 días, mi cuenta sería cerrada. Aquí les dejo la imagen del mensaje.

Es muy sencillo caer en una trampa así, sobretodo ante el miedo de perder nuestro correo electrónico. Por ello, es importante recalcar que nunca debemos entrar a enlaces dentro de un mensaje y menos proporcionar datos sensibles como nuestra contraseña, no importa quien diga ser el remitente del mensaje.

En mi caso, fue fácil ver que el correo provenía de una dirección completamente ajena a Google, notando de inmediato que se trataba de una estafa. Por ello, es vital recalcar que estén atentos, ya que son varios los usuarios de Gmail que están recibiendo el mismo e-mail.

Si ese es tu caso, borrarlo de inmediato y reporta el problema a Gmail mediante la sección ayuda. Recuerda, la mejor manera de prevenir que alguien se apropie de tus servicios online, es estar alerta a posibles riesgos.







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