En ocasiones pienso en esa fortaleza que hace realidad las decisiones que por alguna razón de esperanza quieres concretarla. Ahora pienso que mi vida es como un reloj sin batería en la que sólo la ayuda de los demás hará avanzar mi presente, no necesariamente de la necesidad de ayuda, sólo necesito de aquello que la vida aun no me ofrece a cabalidad, que es la presencia sincera de un sentimiento ilimitado que remoje el silencio en calma y que acaricie mi fatiga con un poco de valentía. Hoy pienso en que he estado encerrado en un mundo el cual he creado para mí sin pensar en esas miradas que ven mi mundo hacerse, tal vez para mal, tal vez para bien, pero con la idea concreta de hacer crecer ese ego que puede dar mucho pero recibir poco. Pienso en mi entorno social, en aquellos que he ignorado por la necesidad de olvidar ciertas cosas. Mañana será un día de retos, me concentraré en algo que satisfaga mis sentidos, escucharé lo que no cree mi cerebro.
ENTRADAS RELACIONADAS

En esta entrada no hay comentarios.