idoneidad

La esfera del progreso incita a dar pasos de valentía sin opción de retroceso, pasos que te pueden llevar a realizar actos que para la razón, jamás empezaste. Estoy en ese lado del camino, en el que las barreras de la voluntad obligada me llevan a permanecer en un espacio limitado. Estudiando para aumentar mi ego y disparar mentes que respetan el “qué dirán”, viviendo por la sensación del sentido común, abrazando la gloria sin soltarla esperando a que alguien venga por ella. Sigo conquistando mi idoneidad, no sé lo que es mejor para mí, tal vez terminar una carrera y seguir el camino ya pisado o crear algo nuevo, algo que satisfaga el pasado, el presente y el futuro. No quiero ser esa persona “normal”, quiero ser diferente, hacer cosas nuevas, tal vez: conquistar otro universo, en un congreso de “profetas” patear al expositor por su incesante vulgaridad, poner una cama en medio de la sala o abrir las iglesias para refugio de sus alienados y no para su salvaje monotonía superficial llamada fé.

Una vez más puedo golpear el aire con un respiro y sentir el peso que emana de ese ligero aliento que hacer arder mis pupilas. Intento calmar la sed de superación para no salir de la absurda monotonía de la que vivo día a día. Gente masoquista insultando para ofender sin pensar en que el insulto demuestra su bellaca educación, gente que sólo busca ocultar su perturbada personalidad en rangos alienadamente respetables dándoles la opción de usar un poco de azúcar. Ni hablar de religión, esfera que en nuestra actualidad ya debió ser derribada, no puedo ser muy drástico en este tema, debo aceptar que hay momentos en los que creo en un ser superficial, momentos en los que mi obligada adopción católica progresa por la petición y no por el elogio.

Algún día saldré de mi burda coherencia y usaré el disfraz de mi personalidad. Cantaré aquella canción que oculta el susurro de la sociedad, llamada sinceridad.



Etiquetas: , , ,




ENTRADAS RELACIONADAS

En esta entrada no hay comentarios.