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Eran las 8 de la mañana, despierto apesadumbrado por algún mal sueño, me baño y salgo a la calle a hacer algo beneficioso, de repente timbra el celular y con algo de sueño aun, contesto, pero más que sueño estaba con curiosidad de saber quien era, pocos tienen mi número y no era nadie conocido, encima era con código de otra ciudad. Al contestar escucho una voz desconocida, algo tímida, hago la pregunta estúpida sin darme cuenta: ¿Hola, quién es?, me responde que si no reconozco su voz, le dije rápidamente que no tengo idea, entonces me dice que era *******, se me vino varios recuerdos a la mente, era una amistad de años atrás, alguien con quién tengo recuerdos muy amenos, se podría decir que era mi ex mejor friend, la amistad acabó por circunstancias inexplicables. Me dijo que estaba en mi ciudad y que quería conversar para retomar y recordar la vieja amistad que nos unía, le dije emocionadamente que sí, no tengo muchos friends verdaderos y me parecía paja volver a encontrarme con esa persona.

Quedamos en encontramos frente a un lugar conocido luego de ello cortamos la comunicación. Ya en mi cuarto, no sé por qué quería vestirme bien, dar un aspecto de que he mejorado, escogí la mejor combinación de ropa que tengo, ya era 2.30, sólo faltaba media hora, y supuestamente ya debía ir a tomar el carro que me llevaría al lugar de encuentro, pero seguí ahí en mi casa, es costumbre en mí ser tardón. Ya eran las 3, estaba listo, salgo de mi casa algo preocupado por la hora y al cerrar la puerta, me doy cuenta que olvidé mi mp3, regresé a recogerlo, a la primera esquina de dónde vivo hay una tienda y por gusto entro a comprar una galleta, luego un tipo me ofrece periódicos, no sé por qué (nunca lo hago) le compro, al cruzar la pista para tomar el carro me tropiezo y ensucio mi pantalón. Ya en la avenidad para tomar el carro, veo un carro que está lleno y por flojera decido esperar otro, ya en el siguiente carro, empiezo a escuchar algo de “música chicha” que se expande desde los parlantes del vehículo, prendo mi mp3 para despejar tal música y me doy con la sorpresa que la batería se acabó, jodido por tal hecho empiezo a escuchar la música del carro, en eso empiezo a tomar conciencia sobre lo que la gente piensa sobre tal música, entonces decido escuchar y intentar tomarle atención con agresividad, me doy cuenta que la canción tenía sentido, por alguna razón inexplicable me gustó, pero no la volvería a escuchar porque simplemente no es lo mío, sé que tal vez si me emborracharía y tomaría es canción como otras más de las que escucho, tal vez logre agradarme, pero por pura posería no lo haría, en realidad las letras son muy trágicas y será por eso que le gusta a mucha gente. Después de tal evento creo que ahora no insultaré a los chicheros, aunque no me sigue gustando su música, creo que tiene sentido que a alguien le guste.

El carro se paraliza en una esquina, al chofer se le dio por tomar una gaseosa, el cobrador apresurado va por una, en la otra esquina una señora al bajar se queja porque le dio 5 soles al cobrador y éste sólo decía que le dio 2 soles, en fin, no era mi problema, pero cada vez se hacía más tarde, en el “micro” me puse a pensar sobre algo fantasioso y me pasé dos cuadras de mi destino sin darme cuenta, estaba en otro mundo!. Bajé del carro y al ver la hora eran las 3:30 pm, era muy tarde!, tenía fé que aun me esperaban. Ya a una cuadra logro divisar a quien me llamó que sale de un locutorio telefónico, apresuré más el paso (podía correr, pero me dio roche), ya a pocos metros doy un grito con su nombre, pero era demasiado tarde, había tomado un taxi y no logré dar el alcance. Pensé en una razón por la cual no me llamó, tal vez estuvo intentando contactarme desde el locutorio, y al intentar sacar mi celular me doy con la triste sorpresa que lo olvidé en el carro o que alguien me lo sustrajo

Si no hubiese hubiese regreado por mi mp3, si no hubiese comprado esa galleta, si no hubiese echo caso al “periodiquero”, si no me hubiese tropezado al cruzar la pista, si al chofer no le hubiese dado ganas de tomar una gaseosa, si el cobrador hubiese revisado bien la moneda de la señora, si hubiese estado cuerdo durante el viaje, si hubiese corrido, tal vez ahora hubiese podido retomar una gran amistad del pasado… ahora entiendo lo importante que es cada minuto, lo importante que es ser puntual y no distraerte por nada en caso sea tarde, lo peor de todo es que perdí mi celular, y no me podrá contactar por otro medio ya que en el tiempo que amistamos no era muy usual que alguien tenga correo. Tal vez algún encuentro casual en la ciudad pueda volver a reencontrarnos, pero en fin, por algo será, como dice alguien por ahí: “las cosas suceden por algo”. Lo único que me preguntaré es ¿Cómo consiguió mi número?, ya que nadie de los que lo tienen conocen a tal persona… misterio que algún día resolveré, saludos.







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En esta entrada hay 1 comentario.

  1. Anonimous
    15 jun 09
    5:16 PM

    Esa historia o anecdora la verdad esta interesante y pues como el el titulo va muy coherente y pues si, hay que aprovechar cada minuto, saludos, muy interesante el blog.